Katowice

21 oct. 2012


Quiero vivir y morir en Katowice. Allí todo es tan decadente como eterno. Y uno puede olvidarse por un momento de ser cómodamente cuerdo. Poéticamente hablando, uno puede ser todos los finales del mundo que jamás se han escrito. Tener, por ejemplo, un poema enquistado en la garganta y morir en una dulce asfixia de palabras vacías. 

2 comentaris:

Delirios varios dijo...

Siempre nos quedará el inpronunciable Wroclaw, los colores de Krakow y la gran Warszawa, darling. Katowice todo para tí. "Li dic", darling

Idaira Serr dijo...

Mi intercambio iba a ser aquí.
No me había llamado la atención esta ciudad hasta que leído esto, hasta que te he leído.

Ten cuidado, estoy leyendo mucho aquí dentro.

Un abrazo pequeñito
y ahora uno grande :)