Adela

16 abr. 2016

Fuente: alligatorsgettingup.tumblr.com


Maldita cabezota, tienes la furia del viento incluso cuando padeces de luna menguante y te empequeñeces a velocidad luz cada vez que mis ojos te miran – no te vayas nunca – que 7+8 son 15, no 78.

Dime, ¿cómo me acostumbro a tus manos torpes? ¿A tu quejío a regañadientes? ¿A éste no reconocerme en mi nombre? Tú y yo que nos celebrábamos juntas por aquello del fuego en abril y pataletas. En serio, ¿quién sabe? De dónde me invento la entereza, en qué lugar aparece, en qué momento. ¿Cuánto más tienes que desaparecer en la silla para nombrarte en abundancia de silencio y huesos y no abuela? Cómo te explico todo esto si me acerco y te asustas por que quién será esa chica y qué pelo más largo tiene.