Ron Limón

27 oct. 2011

Saber que los domingos podrían ser mejores, siempre nos pillará por sorpresa. Los médicos traen malas noticias, joder, podrían explicárselo a la portuguesa roba-besos antes de echar a correr, que no me deje sola, que no lo haga otra vez. Tampoco sé si merecerá la pena santiguarse a cada rato, ni si calmarán los abrazos. Puede que bombardearte con miradas no haya bastado para que entiendas que sigo dándole vueltas a eso de reinventarte una vida, donde se pare el tiempo cada vez que sonrías y demás. A ver quién me explica qué puedo hacer con la prisa, si siempre que me pongo a esperarte, te vas. Es como arrastrar la puta sensación de que en el momento menos pensado cambiará algo y que te coma los nervios el no saber el qué. Quizá Sofía tenga la clave y me descubra viajes a modo de vía de escape, además de Plutón. Que lo de abrazarte mientras duermes lo llevo peor, sé que conoces el desorden que provocas a pesar de la endereza. Incluso hasta la pataleta de cuando hace frío y no me abrigan ni un poquito tus manos. Que me encanta que me llames "niña" y me rescates las ganas arañándome la espalda, y que nos sobren tantos veranos como para comernos de un mordisco el puto show que son las noches dándote guerra en la entrepierna y plantarte (de nuevo) la revolución, en un ataque de amor de ésos con sabor a ron y limón de cuando nos faltaba el aire y nos comíamos hasta la risa.

Atlántico

23 oct. 2011

Te me atragantas, como se atraganta el invierno. Y te busco en los espacios en los que sé que ni siquiera existes, rezándole un mantra a cualquier otro cuerpo. Te robaré pedazos, romperé despacio momentos, volveré a mis 15 eternos y patalearé suplicando el final del juego. Ni se te ocurra devolverme el fuego. Ni verlo. Que si es a medias prefiero el frío, antes que el roce frenético. 

Vladimir

19 oct. 2011

Yo tampoco sé a qué sabe la prisa, cuando me miras parece detenerse hasta el viento. Joder, y que las sonrisas de éste mundo a veces no me parezcan suficientes…, arrastro la sensación de encontrarle en todos los putos lugares de la faz, cosas de locos. Entonces vuelve el frío y lo mejor del día se traduce en llenar de besos púrpuras a Vladimir, tan pequeñajo. “Saludos desde la antecámara, – dirás – bajo unas sábanas verdes no hay mal que nos roce”. Y lo más insensato será creerte y acomodarme en el hueco suave de tu nuca y rodearte de amor fugaz, casi inapreciable, arañando migajas de lo que nunca habrás sido ni querría, maldiciendo el despiste.

Raval

13 oct. 2011


Cierra las ventanas,
tengo frío
y entran aviones.
El televisor habla raro,
y ya hace un rato
que bebemos sin dejar de mirarnos,
la sinceridad nos destruye
frenética
e imparable
recorriéndote en círculos
atravesando túneles.
Mira que pasa
en el horizonte
que va desde tu pierna izquierda
a la mejor de tus sonrisas,
me he convertido en ángel
y he succionado el veneno
que nos corrompía.
Seré tu mesías
tu ídolo de masas
tu dios de mentira
tu polvo hecho metralla,
pero no me digas
que no hay día
en el que no te retuerces
mordiéndote el labio
loca por la prisa
de tanta avarícia,
sueños maltrechos,
epifanías.

Cadillac

9 oct. 2011

Suena Loquillo y su Cadillac y es la tercera vez que pienso en follarte. Con ése aire nostálgico que a veces me atrapa, rondándote en casa, y la torpeza de mis manos frías que se mueren por recorrerte de nuevo, la espalda.

Que no hay nada más bello que el puto encuentro fugaz de tu mirada y la mía al bajar las escaleras de la enredadera que son tus piernas. Que me tiembla el pecho si ésta noche no te veo, y me reinvento si puedo, para esquivar cada recodo y colarme dentro. Muy dentro.

Que mi suerte es cada segundo que he podido robarte y el acariciarte despacio, sin que importase el tiempo ni el edulcorante. Que me despojo de armaduras y entre tanta espada y carne, me escuecen las hendiduras y sentirte es mucho más impactante.

Los abrazos son sólo rodeos de mis ganas, que ya no hay corazas, que no renuncio a mis armas, estoy lista para el combate.

Boston

2 oct. 2011

Voy a coger el primer vuelo y no será de vuelta. Tendrá el nombre que tu quieras y estarás entre mis piernas. Los viernes soy una persona mejor (está bien, ayuda el queerporn, ya te lo dije) qué le voy a hacer si a mí me gusta más la sangre que el edulcorante, si suenan The Clicks y yo arrastro éstas ganas inmensas de follarte. 4 horas en el Sala y yo con éste viaje, te lo repetiré una vez más: Cualquier excusa es buena si acaba en "tocarte".  

EEUU en general no me gustaba, pero a Boston ya le he cruzado, no nos dejan soñar ni desde éste charco ni desde el otro lado. No, we can't y el sueño (roto) americano. Ningún yankee mira con nostalgia hacia el Atlántico.  


Y así me va, confundo capricho con exclusividad. Pregúntate qué quieres y después involúcrame en ello, pero no me dejes jugar con tu pelo si no vas a follarme luego. Gato herido, juego aprendido. Y odiar con todas mis fuerzas ser la más camaleónica de la ciudad. Déjate de palabras, de madrugadas y magia, que ya no creo en nada y tampoco lo vas a poder cambiar. Te dejo con tu séquito, con tus groupis de medio pelo, ya sabes, con tu club de fans.